La diferencia entre una fundación empresarial y la creada por un empresario

¿Es lo mismo hablar de una fundación empresarial a una creada por un sólo empresario? ¿Será lo mismo? No, definitivamente hay grandes diferencias. Veamos cuales para aquella corporación que decida incursionar en el mundo de la filantropía distinga unas de otras.

Para dar claridad es necesario entonces definir los tipos de organizaciones que dan vida al sector filantrópico y que se pueden agrupar en 3 grandes categorías.

Antes de describir esas categorías hay que señalar que las características que tienen en común estas organizaciones son: son voluntarias, no persiguen fines lucrativos, partidistas o religiosos y todas ellas tienen que situar su razón de ser en el servicio que puedan prestar a un tercero.

Para explicar lo anterior, una asociación civil que presta servicios a sus miembros y no a un tercero en realidad constituye una organización de autobeneficio, por ejemplo, los sindicatos o las cámaras empresariales. Los colegios de profesionistas son otro claro ejemplo. Sus miembros pagan una cuota de afiliación para recibir los beneficios que ha conseguido la asociación. Los clubes deportivos también son un excelente ejemplo de este tipo de organizaciones.

En el mundo del sector filantrópico pueden existir 1) organizaciones operativas que se caracterizan por no contar recursos propios y los solicitan para brindar ayuda en diversos campos y para distintas poblaciones y que con frecuencia en su nombre llevan el apelativo “fundación”. 2) Las fundaciones, se presume que cuentan con recursos propios y los asignan a las organizaciones operativas. 3) las organizaciones del servicio al sector filantrópico, son propiamente organizaciones que apoyan el desarrollo institucional tanto de operativas como fundaciones, velan por los intereses del sector, hacen investigación y ahora que la ley se los permite, cabildeo con la autoridad pública.

 

 

 

Centrándonos en las fundaciones es necesario señalar que existen 4 tipos: a) empresariales, b) independientes, c) familiares y d) comunitarias (pueden o no operar sus propios programas lo cual cada vez va más en desuso).

Ahora bien para explicarnos respecto a si es lo mismo una fundación empresarial a una creada por un empresario contamos ya con elementos para ver las diferencias.

Se supone que una Fundación Empresarial estará alineada a la razón del negocio, contará con un presupuesto de inversión y absorberá costes de administración y operación. Por esa razón en su nomenclatura llevará el nombre de “Fundación de la Empresa Tal”. En días pasados Expok publicó dos artículos muy útiles para comprender la conveniencia o no de una PyME de contar con su propia fundación, una era una investigación de El Economista y otra un artículo de quien escribe estas líneas. Ahí señale que pueden existir PyMES cuyo volumen de facturación les permitiría cómodamente operar su propia fundación.

Sin embargo cuando hablamos de una fundación fundada por un empresario ya le da el rango de ser una “fundación empresarial” resulta que esto no es totalmente cierto, porque se ha dado el caso de que un notable y sobresaliente hombre o mujer de negocios en lugar de crear una fundación, opta por dar vida a una organización operativa porque vislumbra otra manera de hacer las cosas.

En su lógica humanitaria y en la financiera ve otros escenarios para decidirse a crear una operativa y no una fundación. De la primera comprende y se suma a hacer algo a favor de una causa social. Desde la visión de los recursos estima que la comunidad debe asumir la corresponsabilidad de aportar recursos para la sostenibilidad de la organización.

Para este tipo de organizaciones operativas creadas por empresarios sus necesidades de fondeo pueden ser resueltas de diversas maneras (cadena de valor, convocatoria de participación de los clientes contra un beneficio recibido para donar, socios estratégicos, etc.). El empresario absorbe costos operativos y administrativos, mientras que cada programa va buscando el financiamiento que requiere para llevar a cabo los objetivos planteados.

Otros ejemplos de fundaciones creadas por empresarios apuntan y miran a lo alto. En ese sentido pueden conocerse las experiencias de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, del Empresario Sonorense, del Empresariado Yucateco y la Fundación que promovió ya desde hace varios años el Consejo Coordinador Empresarial en Puebla. A este tipo de fundaciones creadas por fundciones que nos son operativas y que no terminan de ser empresariales se le puede sumar la Fundación del Empresariado en México.

¿Qué ventajas tiene una organización operativa fundada por un empresario a la que es creada por la población en general sin expertis como emprendedor, por ejemplo creada ya sea una hermana de tal congregación, una ama de casa, un profesionista, un activista, etc.? Que los procesos administrativos y de planeación son más fuertes y permiten mayor ventaja para su adecuada operación.

Esta es otra opción de vincular la actividad empresarial con la inversión en la comunidad.

Articulo escrito por Emilio Guerra fuente: www.expoknews.com

Deje un comentario

Su dirección de correo electronico, no será publicada. Los campos marcados con* son obligatorios, Ingrese su Nombre*, Correo Electrónico* y Telefono"opcional"